 |  | | La producción
La producción de vidrio laminado de seguridad es un magnífico ejemplo, para demostrar que con la unión de dos materiales se obtiene un tercero con unas propiedades totalmente diferentes.
La producción de éste vidrio laminado se efectúa en tres fases. Primero se colocan las lunas y lámina o láminas de butiral de polivinilo (PVB), superpuestas según el montaje previsto. Después se calienta esta pila, comprimiéndola al mismo tiempo. De éste modo se consiguen ensamblar los vidrios y la lámina o láminas de PVB.
Por último, toda esta unión es tratada en un autoclave a temperatura y presión elevadas, operación tras la cual el laminado adquiere excelentes propiedades de vidrio de seguridad. La gran ventaja del vidrio de seguridad laminado es que combina perfectamente la transparencia del vidrio frágil con la elasticidad del polivinilo. En el caso de rotura de una luna el vidrio permanece pegado a la lámina, no desprendiéndose de ésta ningún trozo grande.
Otra de las múltiples e importantes propiedades de éste acristalamiento es la alta resistencia que ofrece a la rotura o perforación.
Utilizando el mismo método de fabricación, una adecuada combinación de vidrio laminar nos permite obtener una extensa gama de acristalamiento de seguridad ajustada a cada necesidad.
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